Mi intercambio en Hungría

Nehir tocaba la flauta y quería mejorar sus habilidades durante su intercambio así que decidió participar en el programa de música en Hungría. Durante su intercambio aprendió hablar húngaro, hizo muchos amigos, y le gustó tanto la experiencia que unos años después decidió regresar a Hungría. Hoy vive en Budapest.



¿Por qué elegiste Hungría?


Nehir: Porque fui a una escuela de música e YFU Hungría tiene un excelente programa de música.

¿Cumplió con tus expectativas?

Nehir: El programa de música SUPERÓ mis expectativas, Budapest es una ciudad preciosa y tiene mucho que ofrecer, tomé una buena decisión. Me impresionó mucho la belleza de Budapest. De regreso a mi país, lloré mucho en el avión mientras escribía mi diario, volver a casa fue tan desgarrador.

¿Cómo te cambió tu experiencia de intercambio?

Nehir: Mejoró mis habilidades musicales, me abrió el mundo, me proporcionó muchas amistades maravillosas, incluso me dio una mejor amiga a la que pronto veré en su boda. He estado viajando desde que terminó mi intercambio, viví en dos países diferentes y luego me mudé a mi país de acogida y soy totalmente capaz de trabajar en húngaro.

¿Cuál es una palabra o frase local que te gustó mucho o que aún utilizas de tu país anfitrión?

Nehir: "Fasírtban vagyunk?", que significa "¿Estás enfadado conmigo?", pero la traducción literal es "¿Estamos en una albóndiga?", que es muy gracioso e inesperado.

¿Qué es lo más extraño o divertido que te ha pasado durante el intercambio?

Nehir: Estaba en un autobús por primera vez en Budapest, me senté cerca de un chico y al cabo de un rato me di cuenta de que no era un asiento para dos personas, sino solo para una :D. Debió de ser bastante impactante para el chico.

¿Qué comida de tu país anfitrión sigues echando de menos?

Nehir: Túró rudi, es un chocolate relleno de requesón. Difícil de probar y difícil de dejar.

Si pudieras teletransportarte a un día de tu intercambio, ¿qué día sería y por qué?

Nehir: En la escuela de música a la que asistía teníamos armarios ENORMES, para que los alumnos pudiéramos guardar bajo llave nuestros instrumentos; cabían varios violonchelos en ellos. Como éramos flautistas, en lugar de violonchelos, mi amiga y yo teníamos dos sillas en nuestro armario, donde solíamos sentarnos a tomar café y charlar <3.